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Bienestar en RRHH

Cómo descansar en vacaciones cuando en RRHH siempre queda algo pendiente

Con la llegada de las vacaciones, muchas personas empiezan a pensar en descansar y desconectar durante unos días. Pero en RRHH no siempre resulta tan sencillo.

Cómo descansar en vacaciones cuando en RRHH siempre queda algo pendiente

Soy Nara, la mascota de los profesionales de RRHH, y hoy quiero hablarte de una skill especialmente importante en esta época: aprender a descansar aunque queden asuntos pendientes.

En RRHH, estar disponible, anticiparse a los problemas y apoyar a otras personas forma parte del día a día. Con el tiempo, esa forma de trabajar puede hacer que descansar resulte más difícil de lo que parece.

Al desconectar suelen aparecer varias inquietudes a la vez: la necesidad de dejarlo todo cerrado, el impulso de seguir comprobando que todo va bien o la dificultad de confiar en que las cosas pueden continuar sin ti.

A veces las vacaciones empiezan antes que el descanso. La cabeza sigue ocupada con asuntos pendientes, conversaciones que quedaron abiertas o decisiones que habrá que retomar a la vuelta, y desconectar requiere más tiempo del esperado.

Te dejo tres skills que pueden ayudarte a dejar aparcadas durante unos días algunas de las responsabilidades que ocupan tu atención el resto del año.

A veces las vacaciones empiezan pero el descanso no

Skill 1

El permiso de irte sin haber terminado

La mente tiende a mantener activos los asuntos incompletos para no olvidarlos. Por eso, cuando algo queda abierto antes de las vacaciones, puede seguir apareciendo aunque ya no puedas hacer nada con ello.

La forma de ayudar a tu mente no siempre es terminarlo, sino darle un cierre provisional. Puedes dejar definido qué falta, de quién depende y cuándo se retomará. Por ejemplo:

«Este tema queda pendiente de confirmación y lo retomaré el 2 de septiembre.»

El asunto sigue abierto, pero deja de estar flotando. Muchas veces la mente no necesita que todo esté resuelto para soltarlo. Solo necesita saber que no está abandonado.

Skill 2

Desactivar el reflejo de disponibilidad

Mirar el correo durante las vacaciones puede producir una sensación inmediata de tranquilidad. Durante unos minutos parece que todo vuelve a estar bajo control.

El inconveniente es que esa tranquilidad dura poco. Al cabo de un tiempo aparece de nuevo la duda y surge la tentación de volver a comprobar. Antes de abrir el correo, puede ser útil hacerse una pregunta sencilla:

«¿Hay algo que realmente requiere mi atención o simplemente me cuesta no saber qué está pasando?»

La respuesta no siempre será la misma, pero plantearse esta pregunta ayuda a distinguir una necesidad real de un hábito adquirido. Cada comprobación puede parecer pequeña, pero también supone dedicar una parte del descanso a seguir pendiente del trabajo.

Skill 3

Confiar para descansar

Descansar implica asumir que las cosas seguirán ocurriendo en tu ausencia y que otras personas quizá las resolverán de una manera diferente. Antes de irte, pueden ayudarte dos preguntas:

«¿Qué necesito dejar preparado antes de irme?»
«¿Qué necesito aceptar que ya no podré controlar?»

La primera ayuda a dejar las cosas organizadas; la segunda, a desconectar con más facilidad. Confiar no implica que todo vaya a hacerse exactamente como tú lo harías. Implica asumir que el trabajo puede continuar sin que tengas que intervenir en cada decisión.

Descansar también es soltar: cuerpo, mente, emoción

Humántica®

A veces pensamos que descansar consiste simplemente en dejar de trabajar durante unos días. Pero para que el descanso sea reparador, el cuerpo también necesita salir de la alerta, la mente dejar de vigilar lo pendiente y la emoción soltar aquello que lleva demasiado tiempo sosteniendo.

Desde Humántica® entendemos que el bienestar aparece cuando cuerpo, mente y emoción pueden recuperar ese equilibrio.

Cuando veo trabajar al equipo de Imantia, noto que intenta dejar claridad, anticiparse a lo que puede generar inquietud y hacer sencillo el proceso para quienes lo coordinan desde RRHH. Porque cuidar una experiencia formativa también significa cuidar a la persona que la hace posible desde dentro de la organización.

Yo seguiré por aquí, observando de cerca cómo trabajáis… y aprendiendo también de todo lo que sostenéis cada día. Espero que pases unas vacaciones reparadoras.

Y quién sabe, quizá en algún momento nos crucemos por la oficina de Imantia. Casi siempre acompaño a Berta M. en sus reuniones con RRHH.

— Nara

PD: ¿Qué es lo que más te cuesta soltar cuando empiezan tus vacaciones?

¿Quieres que hablemos de bienestar y talento en tu organización?

Podemos analizar juntos qué necesita tu equipo.

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